LA CANICA
Quisiera compartir con ustedes algunos artículos que he escrito, otros me han llamado la atención y por esa razón quisiera que ustedes los conocieran. Adelante leelos y opina!.
Quisiera compartir con ustedes algunos artículos que he escrito, otros me han llamado la atención y por esa razón quisiera que ustedes los conocieran. Adelante leelos y opina!.
Hace algún tiempo leí la historia de un prisionero que había sido encerrado en una celda totalmente oscura y sola, tan oscura que se podía palpar la oscuridad. Este hombre había sido puesto en esta celda, para estar totalmente incomunicado. En esta no había nada, salvo las cuatro paredes, la puerta bien asegurada y una canica. El hombre, a quien llamaremos Juan, se distraía jugando con la canica, la lanzaba al vacío, escuchaba el sonido de la misma al caer hasta que se silenciaba, y proseguía a buscar la canica a tientas en la oscuridad, cuando la encontraba repetía el mismo proceso una y otra vez, hasta quedar cansado o por el contrario aburrido.
Un día como todos los demás, Juan, inició su rutinario juego de “la canica al aire”. La lanzó, pero para sorpresa suya la canica nunca volvió a caer, parecía que hubiera sido atrapada por alguien, sin embargo en la habitación no había nadie, excepto Juan. Se llenó de angustia y terror al encontrarse en aquel oscuro, solo y vacío cuarto dándose cuenta que la canica no había caído. Juan desconocía lo que le había ocurrido a la canica, no tenia la menor idea, estaba pasmado y asustado ante tal escenario. Así que comenzó a arrancarse los cabellos de su cabeza al punto que enloqueció y murió.
Cuando los oficiales entraron para sacar el cuerpo de Juan, uno de ellos observó que había algo atrapado en una enorme telaraña que estaba en un rincón de la celda. “Que raro”, pensó. ¿Cómo habrá ido a dar allá arriba esa canica?”.
En ocasiones nos sucede exactamente lo mismo. Tenemos alegría y paz, porque sabemos que Dios está con nosotros, sin embargo cuando PENSAMOS que Él se ha ido, cuando en nuestra propia opinión consideramos que Dios ya no está porque sencillamente las cosas andan mal, porque no nos va bien en el estudio, etc. Tendemos a sentirnos solos, sin embargo no consideramos que los actos del presente serán el reflejo del futuro, que las causas de lo que nos suceda en un próximo futuro, será la actuación del presente. Pensamos que Dios no está ahí, como le sucedió al hombre de nuestra historia, él consideró que la canica había “desaparecido”, por el contrario esa no era la realidad, la canica estaba ahí a su alcance, solo necesitaba emprender de nuevo la búsqueda, pero no en el suelo, ahora debía buscar mas allá, en el techo, en las paredes, en los rincones de la celda, si en realidad quería su canica. Eso mismo nos sucede cuando Dios se aparta tan sólo unos centímetros de nosotros, para probar nuestra fe y nuestro amor hacia él, nos rendimos y no lo buscamos, tendemos a querer las cosas fáciles. Dios puede estar a nuestro lado y puede que nosotros no lo sepamos, ¿por qué?, la respuesta es simple, por nuestra mediocridad, por la falta de interés hacia Él, por la terquedad de seguir en la oscuridad, existiendo una invitación abierta a transitar por la luz. Sabemos que si vamos a Dios podemos calmar nuestra ansiedad, sin embargo nos cuesta dar un paso adelante para encontrarnos con Él.
Reflexiona en tu interior y mira que tal estas viviendo, ¿tu necesidad personal está siendo llenada? Existe un vacío; que ni tus amistades, ni tus padres, ni nadie puede llenar, y tú sabes muy bien quién lo puede hacer, pero te preocupa el que dirán, te preocupa lo que los demás piensen de tí, te importan otras cosas más que tu propia vida, porque no es cuestión de elegir a la deriva, es cuestión de elegir la vida o la muerte. Es tu decisión.
Reflexiona en tu interior y mira que tal estas viviendo, ¿tu necesidad personal está siendo llenada? Existe un vacío; que ni tus amistades, ni tus padres, ni nadie puede llenar, y tú sabes muy bien quién lo puede hacer, pero te preocupa el que dirán, te preocupa lo que los demás piensen de tí, te importan otras cosas más que tu propia vida, porque no es cuestión de elegir a la deriva, es cuestión de elegir la vida o la muerte. Es tu decisión.

